RASSEGNA STAMPA (continua)
In questa pagina:
- La Sicilia, 9 feb 09: Il carnevale spacca le associazioni gay
- El semanal digital, 27 gen 09: Por qué hay una derecha homosexual que no se rinde a la izquierda gay
- Rovigo Oggi, 29 nov 08: Omofobia e omosessualità
- Alto Adige, 22 dic 08: Manifesti: polemica tra gay
La Sicilia, 9 feb 09
Il carnevale spacca le associazioni gay
di Giuseppe Recca
Sciacca - Il carnevale di Sciacca scatena la polemica tra gay? Per gli
organizzatori della manifestazione è tutto oro colato: comunque vada a finire il
confronto tra Arcigay e GayLib, con i primi che hanno declinato l’invito a
sfilare con il carro allegorico ispirato a Platinette ed i secondi che invece
sono pronti a farlo, per la popolare festa saccense si tratta comunque di
un’occasione di visibilità nazionale che non dispiace affatto.
Le dichiarazioni del neo segretario provinciale Arcigay Agostino De Caro (i
nostri problemi - aveva detto - non li risolviamo partecipando ad un corteo
carnevalesco per le strade) hanno fatto balzare dalla sedia Enrico Oliari,
presidente di GayLib, un’associazione nazionale di omosessuali di ispirazione
politica di centrodestra.
«La politica è una cosa seria e richiede coerenza - ha detto Oliari - non si può
oggi stigmatizzare la presenza di un carro allegorico per il carnevale sul tema
gay quando gli stessi gay pride offrono spettacoli decisamente più frivoli».
Insomma, per Oliari il carnevale di Sciacca vale quanto un gay pride, ovvero i
cortei-ritrovo degli omosessuali che in effetti offrono manifestazioni molto
simili al corteo carnevalesco.
«Una certa dose di maturità afferma Oliari - può portare a sdrammatizzare la
lotta politica in un momento di tensione sui temi etici ed un briciolo di
autoironia può contribuire proprio ad un approccio sereno dell’opinione pubblica
all’importante dibattito sui diritti delle persone omoaffettive».
Per gli organizzatori dell’evento, comunque la si pensi e comunque la si dica,
questa inattesa polemica è come una vera e propria manna dal cielo: ci sono
pochi fondi per pubblicizzarlo a livello nazionale, quale migliore occasione di
sfruttare questo confronto di opinioni?.
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El semanal digital, 27 gen 09
Por qué hay una derecha homosexual que no se rinde a la izquierda gay
¿Qué
tienen en común Franco Zeffirelli, Domenico Dolce, Stefano Gabbana -D&G-, Pim
Fortuyn y Jörg Haider? Todos homófilos, todos de derechas, todos sin complejos.
¿Qué tendrán que ver el sexo y la política? Poco o mucho, según las opiniones, y
éstas son libres en democracia. En medio de la actual confusión de ideas y del
miedo creciente a tenerlas y expresarlas sin complejos, el mejor servicio que se
puede hacer a la libertad (incluyendo la libertad íntima de las personas y la
libertad política de la nación) es intentar aclarar las cosas. Sobre todo las
más domésticas.
La libertad que en Europa no discute más que la izquierda y su séquito
La izquierda europea (que por su parte, acosada quizás por el miedo a la
normalidad, se esfuerza en parecer anormal) tiene tres ideas básicas sobre el
sexo desde que éste empezó a sustituir en su propaganda a la inexistente lucha
de clases hacia 1968, cuando Simone de Beauvoir sustituyó a Marx ante el fracaso
de éste (y no me pregunten quién de los dos es más feo). La primera es la
defensa de la absoluta libertad sexual de todos los individuos, pero
confundiendo libertad con total ausencia de orden y reglas: una idea más
anarquista que marxista, pero en todo caso de extrema izquierda. La segunda es
la imposición de esa libertad como regla de convivencia social a la que nadie se
puede negar: una evidente contradicción liberticida que desata rabias
incontenibles al ser señalada como tal. La tercera idea-guía de la izquierda es
la acusación de homofobia, y en general de puritanismo contrario a la libertad,
lanzada contra el centro y la derecha.
El centro (así se llama la parte de la derecha que no quiere ser llamada derecha)
se siente mal ante esa acusación. Lejos de rechazarla, rechaza ser de derechas,
y se somete a los parámetros de la izquierda. Termina pidiendo lo mismo que la
izquierda pide y defendiendo lo mismo que la izquierda defiende, eso sí con
retraso y circunloquios, y termina aceptando el doble sofisma de la izquierda
sexual: la identificación de la propia izquierda con la libertad, de la derecha
con la represión y de la libertad con la institucionalización del desorden. Es
lo que entre nosotros acaban de proponer para UPN mis amigos Sergio Sayas y
Fermín Alonso: una idea de izquierdas para un partido de quiere llamarse de
centro y vivir de los votos de derechas pero teme ser señalado como lo que es, o
más bien como lo que siempre había sido.
Hay otra parte de la derecha que se identifica con la caricatura que la
izquierda dibuja desde 1968 y aun antes. Hay, sí, una "derecha Torrente", que se
comporta exactamente como si estuviese a sueldo de la propaganda progre. Pero lo
más curioso es que esa derecha no es la parte medular y mayoritaria de la
derecha, o por mejor decir no es esa amplia parte de la derecha formada por
homosexuales, por personas que usan su libertad sexual según crean y vean y por
personas que defienden la libertad individual sin por ello pretender una
revolución psicosocial ni someterse a los dogmas de la izquierda. Más aún:
siendo verdaderamente libres de corsés.
¿Homosexual y de derechas? Muchos, y sin complejos la mayoría
Marco Fraquelli y Stefano Bucci han explorado hace poco, sin ser los primeros en
tan pantanoso terreno, una aparente imposibilidad: algunos de los hombres y
mujeres más visibles y contundentes de la derecha conservadora (o no tan
conservadora) han sido homosexuales, bisexuales, multisexuales o, en todo caso,
han vivido fuera de los cánones que desde la corrección política progre se
asignan a la derecha. Y no por ello han considerado necesario rendirse a las
exigencias de la izquierda, al revés.
Fraquelli y Bucci han ido de sorpresa en sorpresa, desde Gide a Montherlant
pasando por Michel de Saint Pierre y Marcel Bucard, tropezando con los banquetes
(por no decír orgías) decadentistas de Hermann Göring y de tantos como él, antes
y después de él –porque Ernst Röhm ha cargado con una fama que no era del todo
suya, y eso concediendo que no asumiendo que los nazis fuesen de derechas-, con
la muy especial amistad entre Yukio Mishima y Fukushima Jiro y con las vidas
transgresoras de una parte cualificada, aunque por supuesto minoritaria, de
todas las derechas posibles. Y no ampliamos la lista porque, de Platón al siglo
XXI, la heterosexualidad convencional podría terminar pareciendo casi una rareza
entre nuestras elites, y tampoco es para tanto.
Para Giorgio Galli, es evidente que ha habido una derecha homosexual, "a pesar"
del culto al orden, a la virilidad y a la decisión que están en el código
genético de todas las derechas. ¿"A pesar"? En realidad, la contradicción es
sólo aparente: desde el momento en que hay hombres y mujeres homosexuales es
evidente que habrá homosexuales en todos los campos políticos, y en todos ellos
por igual. La diferencia será de estilo personal y político.
La izquierda ha asumido –especialmente desde 1968- una "ideología gay" como
parte de su ideología de género, y ha afirmado que "lo gay" es de izquierdas, y
que sólo la visión del mundo de las izquierdas es apta para gays. Frente a eso,
la evidencia demuestra que ha habido homosexuales (o como se les quiera llamar)
en una derecha conservadora, cristiana, militante o de cualquier otro tipo
imaginable, sin por ello compartir de ninguna manera la presunción totalitaria
de la izquierda. Ha habido homófilos en todas las grandes variantes de la
derecha, sin por ello aspirar a una ideología basada en la orientación sexual. Y
ahí está precisamente está la clave.
¿Es imposible o sólo escandaloso?
No hace falta remontarse ni a Esparta ni a los mignons du Roi ni a los
contemporáneos de Guido Keller en Fiume. Giorgio Almirante conocía perfectamente
los gustos de Armando Plebe y lo nombró responsable cultural del MSI en 1972.
Para evitar referirnos a España, todas las derechas italianas, francesas,
alemanas y británicas han tenido y tienen importantes personales de aficiones,
tendencias o vetas homoeróticas. No es sólo cuestión de qué ideas deben
asociarse a Alessandro Cecchi Paone, Peyrefitte, Domenico Dolce, Stefano
Gabbana, Franco Zeffirelli, Enrico Oliari, Otto Weininger, Alan Duncan, Pym
Fortuyn, Adolf Brand y a no pocos príncipes de la sangre, de las letras, de la
empresa, del espíritu y de la política cuyos nombres sería maleducado apuntar,
sino también de cuántos años luz hay entre una visión tipo Torrente del asunto y
la aproximación realmente abierta que en Italia ha ido desde el régimen que
Almirante defendió en su juventud hasta Gianfranco Fini.
En realidad, lo curioso es que la izquierda ha hecho recaer en la derecha el "pecado"
de intolerancia cuando ella misma discriminó cruelmente a Pierpaolo Pasolini por
ser homosexual, como ha recordado el filósofo gay Gianni Vattimo. El destino de
los homosexuales en la Unión Soviética era mucho más duro que el que sufrieron
muchos de ellos en la Europa fascista, que por definición era tolerante en lo
sexual siempre que no se alterase el orden y no se tratase de enemigos políticos
internos. Lo mismo cabe decir de formas mucho más aceptables modernamente de la
derecha política, social y cultural.
Podríamos hablar de la libertad de costumbres de la derecha europea, y nos
bastaría detenernos en cualquier caso –como el británico, en el que literalmente
cualquier combinación sexual imaginable o inimaginada ya se ha dado entre los
más rígidos derechistas, sin que nadie haya pensado en mezclar las dos cosas ni
en hacer obligatoria para todos una opción individual- para ver cómo la
izquierda engaña a los homosexuales vendiendo una identificación falaz entre
sexo y política. Incluso los católicos más militantes distan mucho de ser lo que
la propaganda ha hecho creer a los súbditos de la izquierda. Franco Zeffirelli
es homosexual, católico y de derechas, pero no "gay", según él mismo: "Soy
homosexual, pero no gay, una palabra que odio, que es ofensiva y obscena".
Gianfranco Corsi, nombre real de Zeffirelli, caballero del Imperio Británico, se
declara católico, es totalmente contrario al llamado matrimonio entre personas
del mismo sexo y a las adopciones por parte de ese tipo de parejas. El director
de Jesús de Nazaret, Romeo y Julieta, Té con Mussolini y Hermano Sol, Hermana
Luna ha sido "siempre discreto en su sexualidad" y es hoy considerado el
consejero del Papa en relación al mundo de la imagen y tiene "contactos
continuos con los más estrechos colaboradores del Papa, como el cardenal vicario
Camillo Ruini y el obispo auxiliar de Roma Rino Fisichella, grandes y fieles
amigos". Y es que –contra lo que la izquierda pretende y el centro acepta- nada
tiene que ver el respeto a las personas con la destrucción de las normas de
convivencia.
Zeffirelli tiene la solución
Lo que dice el director de cine de sí mismo no es sólo la solución de su
posición personal, sino la mejor respuesta desde cualquier derecha posible a la
imposición desde cualquier izquierda imaginable. Las opciones políticas y
sociales de la derecha deben defender la libertad de las personas, respetar las
convicciones morales y religiosas de cada uno y a la vez hacer posible para
quien realmente quiera vivirla la libertad de costumbres que fue la de la
aristocracia del Antiguo Régimen. Pero eso no implica cambiar la estructura de
la sociedad, el orden de las cosas ni el significado de las palabras: Zeffirelli
no se lanza a exigir a la Iglesia y al Estado que cambien lo que es inmutable,
sino que vive por su parte lo que libremente considera que debe vivir.
La gran aportación de la derecha a la democracia debe seguir siendo la
socialización de lo aristocrático sin devaluar su calidad, y no la degradación
de todo y todos al nivel más bajo. Intuitivamente es lo mismo que han pensado
muchos homosexuales de muchos países, incluyendo España, donde la lista de
selectos homófilos en la elite social de la derecha desde siempre se une hoy a
esa masa de homosexuales anónimos que no quieren llamar matrimonio a lo que no
es matrimonio, que no quieren cambiar las reglas sino vivir libremente en su
margen y que, en definitiva y como siempre, votan a la derecha sin necesidad de
que ésta haga guiños (a la izquierda, que no a los homosexuales) o dé pasos
innecesarios, además de contrarios a sus principios y a la libertad de todos.
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Rovigo Oggi, 29 nov 08
OMOFOBIA E OMOSESSUALITA'
Contro gli agenti di "polizia sessuale"
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Convegno tenuto dall’associazione Politropia ArciGay di Rovigo per
sensibilizzare le discriminazioni che ricevono gli agenti di polizia nell’essere
gay
Rovigo - Il Gruppo Politropia ArciGay di Rovigo ha organizzato nella sala
Flumina del Museo dei Grandi Fiumi, la conferenza-dibattito "Omofobia e forze
dell'ordine". Nell'occasione sono intervenuti Enrico Oliari storico e presidente
GayLib, Mirko Manzo segretario e vicepresidente di Polis Aperta (la prima
associazione che in Italia raggruppa gli agenti gay e lesbiche) sorta nel 2005
non ancora riconosciuta e che conta 200 iscritti, Alberto Citron vicepresidente
Politropia, Giovanna Bruna Pineda assessore comunale pari opportunità. Il
comitato promotore e l'agente di polizia Luana Zanaga, salita alla ribalta della
cronaca nazionale per avere avuto il coraggio di denunciare discriminazioni
avute sul posto di lavoro a causa del suo essere lesbica, hanno voluto con
questa iniziativa mettere in chiaro i punti salienti che sono emersi nella
vicenda Zanaga. Ossia eterosessismo che determina iter e regolamenti vessativi
contro gli agenti Lgbt, ma anche contro le persone omosessuali e transessuali
esterne al mondo della forze dell'ordine. “Siamo sorti nel marzo del 2007 e
stiamo portando avanti progetti rivolti a gay e lesbiche - ha sottolineato il
presidente di Politropia, Adriano Romanelli - Vogliamo ricordare quelle giornate
dove sono state discriminate le sopracitate categorie di persone. Abbiamo in
cantiere un convegno sul transessualismo e sui genitori di ragazzi gay. Il caso
di Luana Zanaga, la cui verità è emersa solo in parte dai giornali, è stato il
tema principale di questa serata, dove si è puntato l'accento sul fatto che le
forze dell'ordine da controllori della società, sono diventati agenti di
"polizia sessuale".
E' stato evidenziato il fatto che la Zanaga, suo malgrado diventata un
personaggio pubblico senza saperlo, ha fatto parlare in ambito nazionale quando
oramai si è nel 2008, mentre ad esempio in Olanda già se ne parlava nel 1985. “I
gay e le lesbiche nelle forze dell'ordine esistono e hanno la loro dignità - ha
proseguito il vicepresidente di Politropia, Alberto Citron - Non per forza i
poliziotti devono essere portatori di preconcetti, ma agenti preparati capaci di
relazionarsi con la società. Bisogna sgretolare certi pregiudizi e fare in modo
che all'interno delle forze dell'ordine, ognuno sia libero di vivere il proprio
orientamento sessuale”. Luana Zanaga ha concluso evidenziando come il suo caso
non solo sia stato discriminatorio, ma anche di discredito verso la professione
di agente di polizia. “In Italia non esiste il reato di omofobia, tanti mie
colleghi hanno vissuto la mia stessa situazione, certi non hanno retto e si sono
uccisi. Solo in quattro abbiamo avuto il coraggio di venire allo scoperto. Si ha
paura di rivelare i propri affetti, perché si sa a che cosa si può andare
incontro, in quello che è un ricatto strisciante. E' arrivato il momento di
cambiare la mentalità: dobbiamo gridarlo a voce alta, senza il timore di subire
ritorsioni”.
Marco Scarazzatti
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Oliari: «Vanno tolti». E Cirimbelli (Asdi): «Il
sindaco li faccia rimuovere»
Manifesti: polemica tra gay
Gli omosex di destra contro quelli di sinistra: sono volgari
BOLZANO. I manifesti della campagna dell’Arcigay fanno storcere il naso anche
agli stessi omosessuali. GayLib, associazione dei gay di centrodestra,
interviene con una nota di censura: «Non sono un moralista - afferma il
presidente nazionale di GayLib Enrico Oliari - ma sui manifesti ha ragione Maria
Teresa Tomada. Anzi, la esorto a insistere perché vengano tolti quei manifesti
volgari. Le campagne di lotta all’Aids sono necessarie, ma guai a privilegiare
comunicazioni aggressive e offensive. Quel manifesto non va certo bene, e ancor
meno davanti a una scuola elementare». Aggiunge il referente regionale di GayLib
Michele Beozzo: «La causa di tutto è da individuarsi in una leggerezza del
Comune, dal momento che il circolo gay Centaurus ha ricevuto i manifesti
dall’Arcigay nazionale e poi li ha portati all’ufficio affissioni che li ha
appesi presso la scuola elementare in via Montecassino. Mi auguro che non vi
siano scaricabarili nei confronti dell’associazione gay bolzanina, che porta
avanti un impegno di indubbia importanza sociale».
Sulla questione prende posizione anche Elio Cirimbelli, direttore dell’Asdi:
«Invito il sindaco a correre il rischio di beccarsi anche una denuncia pur di
far togliere quei manifesti. Sono convinto che gli stessi omosessuali non siano
d’accordo con le volgarità sia scritte che ostentate. Non è certo in questo modo
che si fa sensibilizzazione. Credo sia dovere del primo cittadino far rimuovere
al più presto quei manifesti o quantomeno far cancellare le scritte», è l’invito
che Cirimbelli rivolge a Luigi Spagnolli.